Ya habían pasado tres semanas desde la muerte de Atlanta. Después de unos días debieron volver al colegio, pero ya todo su edificio estaba vacío. Cuando intentaron entrar nadie los reconoció y les dijeron que ese edificio no había sido utilizado todavía porque la construcción no había finalizado.
- Pero si dejamos todas nuestras cosas acá. - Le gritó Caleb al cuidador.
- Cal, ya sabes lo que pasó. Vamos.
Haley intentaba controlarlo, pero tras salir del hospital Caleb estaba impaciente e histérico. Ambos sabían que los futuros problemas que deberían sufrir eran obra de Nicéfora, pero ¿qué más podían hacer?
- Ya no lo aguanto más, no podemos vivir así. ¿Qué más quiere de nosotros?
- Seguramente quiere que nos vayamos como los demás.
- Yo no le voy a dar el gusto.
- Pero si no la podemos enfrentar... ya lo intentaste... y mirá cómo terminaste.
- Eso quiere decir que tengo que fortalecerme.
-¿Cómo lo pensás hacer?
- No sé. Ya se me va a ocurrir algo.
- Yo quiero irme de acá, Caleb. Tengo miedo.
- No nos va a atacar. Como vos dijiste: sólo quiere que nos vayamos.
- Si no nos vamos ahora va a hacer cosas peores.
- Vos podés irte cuando quieras, no sientas que te tenés que quedar por mí.
- No podés solo, Cal.
- Tengo a mi mamá y a Dafne.
- Ellas no te van a poder proteger. Yo si puedo.
- ¿Entonces qué querés que haga?
- Nos podemos ir por unos días... para pensar con más tranquilidad.
- Eemmm... no conozco ningún lugar adonde podamos ir.
- Yo sí, cuando volaba para la casa de tu abuelo vi una casa abandonada. Era linda y estaba al lado de un lago. Podemos ir ahí ¿te gusta la idea?
- S-si...
- Entonces vamos. - Le dijo sonriendo y extendiéndole la mano.
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viernes, 4 de diciembre de 2009
sábado, 14 de noviembre de 2009
Fiesta
Eran las once de la noche. Para el Hemiciclo apenas parecían las doce del mediodía. Las noches ahí eran continuas fiestas. Esta noche a Eva se le había ocurrido hacer una fiesta de disfraces.
- Faltan vodkas por el jardín de atrás – le dijo Floyd cuando la vio cerca de la puerta de entrada.
- Tomá – Dos bandejas con doscientas copas cristalinas y adornadas con un diamante del tamaño de una nuez aparecieron en las manos de Floyd.
- Gracias, gorda.
- Gorda tu mamá. – Le contestó antes de irse al segundo piso. Allí estaba lleno de vampiros, bailando música entre electrónica y gótica. Un grupo miró a Eva y le preguntaron si había sangre.
- Si, está allá, en la mesa carmesí. Y si se les termina bajen al subsuelo que están los darks que quieren ser vampiros, jajaja.
En medio de la mansión estaba ubicada la pista central, con un techo formado por espejos flotantes y luces creadas a partir de los aplausos de la gente que bailaba desenfrenadamente. Ashley bailaba sobre un parlante mientras se inyectaba heroína en su brazo derecho.
- Di no a las drogas,que somos muchos y quedan pocas - gritaba.
Por sobre los espejos se divisaba una base negra con halos plateados que la resguardaban del ingreso de los demás. Encima de la base flotaba un cartel holográfico con la palabra VIP. Sobre la base había un par de sillones de pieles y en el centro una mesita de caoba con dos botellas de un misterioso esplendor y siete copas que de no ser por la bebida parecerían transparentes. Nicéfora, con su copa en mano, bailaba elegantemente formando vestigios de luz violácea.
- Te dije que hacer fiestas con medio mundo iba a ser divertido – Le dijo Eva que subía volando hasta el sector VIP.
- Si, tenías razón. Y mañana se le ocurrió a Mark que hagamos un asadito.
- ¿Mark? ¿Qué no estaba muerto?
- Si, si, pero lo reviví. Ya que estaba sin nada que hacer me fijé en la listita de gente muerta que hizo Gloom a quienes podía revivir. Terminé reviviendo a todos.
- ¿¡¿A todos?!?
- Si, a los buenitos también. Pero les lavé el cerebro. Se creen que fueron parte del Hemiciclo siempre.
- ¿Estás segura de lo que haces?
- Si, hija, confía en mamá.
- Bueno, confió en vos. Ahora me voy a la fiesta. – De un salto se zambulló entre la gente como si de agua se tratara y se vio como de lejos salía hacia la puerta del tercer piso.
Hospital
viernes, 13 de noviembre de 2009
Abrió la puerta de la habitación de Eva y se sentó a su lado.
- Hijita, ¿querés ir a buscar a Floyd? - Le preguntó al oído mientras dormía. Eva se movió aún dormida y la ignoró.
- Bueno, voy yo... mocosa inútil - dijo por lo bajo mientras se materializaba en el estudio de Baphonet.
- Querido, me voy a buscar al chiquito de pelo azul, ¿vos necesitas algo?
- La verdad no, si querés anda solo.
- Como quieras.
Nicéfora se materializó en la capilla en donde estaba David, que antes de verla cayó despedazado en el suelo.
- Floyd, nos vamos. - Le extendió la mano y lo levantó del suelo.


